Irapuato, Gto.- Sofía tenía 23 años, estaba lejos de Rusia, no hablaba español y tampoco tenía familia o amigos cerca a quienes recurrir.
Había llegado a México después de iniciar una relación de pareja por internet. Lo que comenzó como una historia a distancia derivó en agresiones físicas, violencia psicológica y control de su dinero. Sin una red de apoyo en México y con dificultades para comunicarse, enfrentarse a la situación por sí sola era todavía más complicado.
Cuando decidió salir de la violencia que vivía con su pareja en Irapuato, buscó en internet qué podía hacer. Encontró un número: 075. Llamó y pidió ayuda.
Ese primer contacto puso en marcha la atención del Gobierno de la Gente a través de la Secretaría de las Mujeres. Recibió atención psicológica en inglés y acompañamiento de personal especializado en psicología, trabajo social y derecho.
Después de recibir orientación, ella decidió ingresar al Refugio para Mujeres, sus Hijas e Hijos en Situación de Violencia. Ahí encontró un espacio seguro mientras comenzaba a decidir qué quería hacer.
Hasta que decidió: quería volver a Rusia.
Durante dos meses, la Secretaría de las Mujeres, la Comisión Estatal de Atención a Víctimas, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato y el Instituto Nacional de Migración trabajaron para hacer posible su regreso de manera segura. Pero volver a su país planteaba otra decisión: qué ocurriría con la denuncia contra su expareja.
Antes de viajar, Sofía presentó formalmente la denuncia ante el Centro de Justicia para las Mujeres. La Fiscalía facilitó además que pudiera participar desde Rusia en el proceso penal mediante herramientas tecnológicas, mientras que la Secretaría de las Mujeres mantendrá comunicación con ella para informarle sobre los avances de su caso.
El acompañamiento incluyó también un apoyo económico del programa Seguro de Subsistencia Avancemos Juntas, para cubrir necesidades inmediatas y evitar que la falta de recursos se convirtiera en un impedimento para regresar a su país de origen.
“Si una mujer extranjera o de otro estado vive violencia en Guanajuato, puede acudir a esta institución. Escuchamos sus necesidades, le brindamos orientación y construimos junto con ella una ruta de atención acorde con sus decisiones”, explicó la secretaria de las Mujeres, Itzel Balderas.
El caso de Sofía no es el único en el que una mujer extranjera ha solicitado ayuda. La Secretaría de las Mujeres ha atendido también a dos más: una originaria de Estados Unidos y otra de Honduras.
De enero al 28 de agosto del 2026, la Secretaría de las Mujeres registró 3 mil 710 atenciones, de las cuales mil 846 llegaron a través del 075, la misma línea que Sofía encontró cuando buscó ayuda.
Hoy Sofía está nuevamente en Rusia. La distancia no detuvo el proceso iniciado en Guanajuato y su denuncia continúa activa en México.
Antes de partir dejó un mensaje para otras mujeres que pudieran encontrarse en una situación semejante:
“No tengan miedo de buscar ayuda”.
