Si crees que ya conoces Guanajuato y sus rutas, piénsalo dos veces.
Porque más allá de los destinos que aparecen en las fotografías, de los lugares que seguramente has visitado y de aquellos que forman parte de cualquier recorrido por el estado, todavía hay caminos por descubrir.
Algunos llevan a sitios conocidos, pero proponen mirarlos de otra manera. Otros conducen hacia lugares que pocas veces forman parte del itinerario habitual: haciendas mezcaleras, viñedos, talleres artesanales, paisajes naturales, cocinas tradicionales y comunidades donde la historia se cuenta desde lo cotidiano.
Y para encontrarlos no basta con saber dónde están. Hay que conectar los puntos.
Dos de esos caminos ya están listos. Uno reúne parte de ese Guanajuato que hay que conocer al menos una vez. El otro invita a descubrir el que todavía guarda secretos. Son Guanajuato Inolvidable y Guanajuato Secreto.
Hay lugares capaces de explicar una parte de México. Guanajuato Capital y Dolores Hidalgo son dos de ellos.
Por sus calles y edificios pasa buena parte de la historia de la Independencia, pero alrededor de ambos destinos existen otros sitios capaces de ampliar la experiencia.
Eso propone Guanajuato Inolvidable, una ruta que conecta Guanajuato Capital, Dolores Hidalgo, Atotonilco y Mineral de Pozos mediante la historia, el arte y el patrimonio.

El recorrido permite pasar de los callejones y edificios históricos de la capital a la tierra donde comenzó la Independencia; detenerse en Atotonilco y continuar hasta Mineral de Pozos. Son destinos conocidos por distintas razones que, al enlazarse, cuentan una historia más amplia.
La intención es que el viajero no solamente pueda decir “estuve ahí”, sino comprender por qué esos lugares forman parte de la identidad de Guanajuato y de México.
Pero incluso un Guanajuato inolvidable todavía puede guardar secretos. El otro Guanajuato.

La propuesta está dirigida a quienes quieren apartarse del recorrido habitual y descubrir experiencias y espacios menos conocidos.
El mapa se hace más grande: Guanajuato Capital, Dolores Hidalgo, San Felipe, Mineral de Pozos, San Luis de la Paz, Atotonilco, Comonfort y Apaseo el Grande.
Aquí el viaje puede llevar a patrimonio vivo, haciendas mezcaleras, vinos y experiencias que muestran otra faceta del estado.
La diferencia no está solamente en sumar destinos. Está en la manera de recorrerlos. Guanajuato Secreto busca un viajero dispuesto a detenerse, explorar y descubrir aquello que muchas veces queda fuera de una primera visita.
La ruta está pensada especialmente para un mercado que busca experiencias auténticas, exclusivas y con mayor contacto con el territorio. Así, destinos consolidados pueden convertirse también en la puerta de entrada hacia otros municipios y experiencias.
Detrás de esta estrategia existe una idea sencilla: Guanajuato tiene destinos consolidados, pero también municipios, comunidades y experiencias capaces de encontrar nuevos visitantes cuando comienzan a formar parte de un mismo recorrido.
Por eso las rutas buscan conectar historia, viñedos, mezcal, patrimonio, aventura, Pueblos Mágicos, gastronomía tradicional, talleres artesanales, naturaleza, bienestar y experiencias especializadas.
El beneficio puede extenderse entonces más allá del lugar que originalmente motivó el viaje.
Un visitante que permanece más tiempo necesita dónde comer, dónde dormir, qué conocer y qué llevarse. Y cada nuevo punto del recorrido representa la posibilidad de acercar la actividad turística a más territorios y comunidades.
Ese es el camino que el Gobierno de la Gente busca abrir mediante la Secretaría de Turismo e Identidad: aprovechar la diversidad de Guanajuato para que viajar por el estado no signifique únicamente llegar a un destino, sino descubrir lo que existe entre uno y otro.
Todavía quedan caminos por recorrer.
