Guanajuato es tierra de talentos. En muchos sentidos.
Y cuando se trata de las artes, los guanajuatenses se pintan solos. A veces encuentran la nota precisa, otras cuentan historias desde un escenario, transforman el movimiento en lenguaje o llenan de formas y colores los espacios donde exponen su obra.
En el Festival Internacional Cervantino, una de las celebraciones culturales más importantes de México y el mundo, ese talento juega además en casa.
Del 3 al 18 de octubre, mientras Guanajuato abre nuevamente sus puertas a artistas y compañías nacionales e internacionales, creadoras, creadores, agrupaciones, jóvenes y colectivos comunitarios del estado también ocuparán escenarios, plazas, museos y galerías para mostrar lo que aquí se está creando.
El Gobierno de la Gente, a través de la Secretaría de Cultura de Guanajuato, apoya esta presencia del talento local en una programación que recorre distintas disciplinas y generaciones: de la música a la danza, del teatro a las artes visuales y de agrupaciones históricas a nuevas propuestas y proyectos nacidos en las propias comunidades.
Porque en esta edición 54 del Cervantino, Guanajuato no solamente será anfitrión. También será protagonista. Una muestra llegará desde la danza.
La Compañía de Danza Experimental Lola Lince presentará Operativo Kafka, una propuesta que lleva a la creación contemporánea elementos y signos de una tradición profundamente guanajuatense: la Danza del Torito.
También ocurrirá desde la música. La Orquesta Sinfónica Juvenil y el Coro de Vientos Musicales protagonizarán Alma mía, una producción de la Secretaría de Cultura de Guanajuato que rendirá homenaje a la compositora leonesa María Grever, a través de la voz de Denise Gutiérrez.
La histórica Banda de Música del Estado de Guanajuato, reconocida como Patrimonio Cultural Intangible del estado, compartirá escenario con la Compañía de Ópera de Saltillo en Aliento Colectivo: Grandes Coros de la Ópera y acompañará también a la clarinetista guanajuatense Angélica Retana Ramos y al francés Philippe Cuper en Levante y Alisio, programa que incluye estrenos mundiales.
Desde Celaya, la Orquesta Sinfónica Juvenil Silvestre Revueltas y el Coro Juvenil del Conservatorio de Celaya llevarán al Cervantino la Quinta Sinfonía de Beethoven.
También hay historias que comenzaron en las comunidades. El Proyecto Ruelas llevará nuevamente al Cervantino procesos de creación colectiva surgidos en barrios y localidades del estado. Participarán grupos de San Ignacio, en San Luis de la Paz; San Francisco del Rincón; y Juan Xidó de Abajo, en San Miguel de Allende.
A ellos se suma Panóptico, grupo del sistema penitenciario estatal que presentará Más allá del honor mediante las plataformas del FIC y TV4.
La literatura estará presente a través de Amaranta Caballero Prado, Jorge Jáuregui y Zabdiel Ochoa Vargas quienes conducirán recorridos por Guanajuato capital a partir de textos de Carlos Fuentes, Jorge Ibargüengoitia, Margarita Villaseñor, María Luisa “la China” Mendoza y Alfonso Prado Soto. Las calles, callejones y plazas se convertirán entonces en páginas de otra forma de leer la ciudad.
El talento guanajuatense expande su territorio más allá de la capital Cervantina. El Programa de Artes Visuales de la edición 54 llegará a museos, galerías y espacios independientes con 49 exposiciones distribuidas en ocho municipios, 14 instituciones aliadas y 35 recintos.
Treinta proyectos incorporan talento guanajuatense, con la participación de más de 100 artistas individuales y ocho colectivos.
Guanajuato, León, Silao, Salamanca, Celaya, Irapuato, San Miguel de Allende y Purísima del Rincón forman parte de ese circuito, junto con iniciativas autogestivas provenientes de otros municipios.
Así, durante 16 días Guanajuato volverá a abrir sus puertas para recibir expresiones artísticas provenientes de diferentes rincones del planeta.
Pero esta vez, basta mirar hacia los escenarios, escuchar los conciertos, recorrer las exposiciones o seguir las historias nacidas en sus comunidades para descubrir también lo que ocurre del otro lado de esas puertas.
Porque Guanajuato es sede del Cervantino.
Pero también es la tierra donde una parte de ese arte se imagina, se aprende, se transforma y se crea.
