Actualmente, el término “Therian” ha cobrado popularidad y se ha convertido en un concepto intrigante para muchos. Los Therians son personas que sienten una conexión profunda con animales no humanos, a menudo creyendo que poseen un espíritu animal o que tienen características de determinadas especies. Este fenómeno, aunque puede parecer extraño para algunos, tiene raíces que se extienden a lo largo de la historia, tocando aspectos de la identidad cultural y la espiritualidad.
La palabra “Therian” proviene del griego “therion”, que significa “bestia” o “animal salvaje”. En las últimas décadas, este término ha sido adoptado por diversas comunidades en Internet, y ha evolucionado para describir a aquellos que se identifican con un animal en un sentido no físico. Esta identificación puede manifestarse en una variedad de formas, desde sueños vívidos hasta comportamientos que reflejan aspectos del animal con el que se sienten alineados. Aunque la subcultura Therian es relativamente reciente, las creencias sobre la conexión entre humanos y animales se remontan a las tradiciones chamánicas de muchas culturas antiguas.
Los Therians suelen compartir varias características comunes. Primero, sienten una fuerte identificación emocional o espiritual con ciertos animales; esto puede incluir lobos, leones, aves, entre otros. Segundo, muchos Therians experimentan lo que se llama “naturaleza de cambio”, donde pueden sentir que sus instintos, comportamientos y emociones están influenciados por su animal dentro. Tercero, ellos suelen participar en comunidades en línea donde pueden compartir experiencias y recibir apoyo de otros que entienden su forma de vida.
Es importante destacar que ser un Therian no implica realizar ninguna transformación física en un animal, sino que es más bien un estado de ser que se vive internamente. Para muchos, esta identidad puede ayudar a entenderse mejor a sí mismos y encontrar un significado más profundo en su vida.
La pregunta de si permitiríamos que nuestros hijos se identifiquen como Therians puede ser complicada. Por un lado, fomentar la autoexpresión y el autoconocimiento es vital para el desarrollo emocional y psicológico de un niño. Si un hijo siente que es un Therian, podría interpretarse como una búsqueda de identidad que merece ser explorada. En lugar de rechazar la idea, podríamos optar por escuchar sus sentimientos y preocupaciones, abordando el tema con apertura y comprensión.
Por otro lado, también surgirían inquietudes sobre cómo esta identificación podría afectar su vida social y su integración en la comunidad. La educación y la comunicación serían clave en este contexto, proporcionando un espacio seguro para dialogar sobre su identidad mientras se les prepara para enfrentar cualquier posible dificultad.

